martes, 22 de enero de 2013

Aumenta el número de pacientes con trastornos psicológicos debido a la crisis



Los casos de ansiedad y depresión han aumentado hasta un 18% en los últimos años.

Ansiedad, insomnio, depresión… Estas son las enfermedades que más se repiten últimamente en las consultas de los psicólogos. Y diversos estudios apuntan a la crisis y sus consecuencias como los principales motivos que han hecho aumentar el número de pacientes, tal y como revelan diversos estudios.
Por ejemplo, un estudio realizado por dos profesores de Psicología de la Universidad de las Islas Baleares (UIB) junto con expertos de las universidades de Cambridge, California y la London School of Hygiene and Tropical Medicine, determina que, entre 2006 y 2010, los casos de ansiedad en España han aumentado un 8%, los de depresión un 18% y el abuso de alcohol ha crecido un 5%.

Unas cifras que, en ámbitos más reducidos, ratifica una investigación efectuada en diferentes centros de salud mental de adultos y servicios sociales de atención primaria de varios municipios de Barcelona con la que se ha intentado medir el impacto de la crisis en la salud mental.

Así, los profesionales participantes –psicólogos, psiquiatras, enfermeras, trabajadores sociales y educadores- indicaron que en 2012 se ha producido un aumento del 45% en la demanda de servicios sociales y de salud mental. Además de que el 18% de las personas atendidas reconocían que su problema repercutía directamente en familiares y seres más cercanos, por lo que se prevé que las solicitudes de ayuda sigan creciendo casi como si se tratase de un efecto dominó.

No en vano, los profesionales confirman que la pérdida del trabajo supone, no sólo un problema grave a la hora de hacer frente a los pagos imprescindibles para vivir, sino también una pérdida de las rutinas, de un espacio donde se comparten experiencias fuera del hogar y, por supuesto, del estatus social.
Unas circunstancias que afectan especialmente a los hombres, y sobre todo en la franja de edad entre los 45 y los 55 años, cuando también la incertidumbre de poder volver al mercado laboral o no, así como la responsabilidad, muchas veces inconsciente, que asumen como cabezas de familia, les lleva a una sensación de fracaso y desesperanza absoluta.

Si estas condiciones se agravan, además, con el abandono del cónyuge o el deterioro de las relaciones familiares, la depresión pueden derivar, incluso, en pensamientos suicidas. De hecho, y aunque la tasa de suicidios en España no está alcanzando los niveles de países como Grecia o Portugal, desde el Colegio de Psicólogos de Valencia especifican que se ha convertido en la primera causa de muerte violenta, por delante de los accidentes de tráfico.

Una situación que parece confirmar la ecuación formulada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que recuerda que un aumento del 1% en los índices de paro conlleva un incremento del 0,8% en el número de suicidios.

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